Es un blog informativo que permitirá comprender y fundamentar los factores y generalidades del consumo de alcohol en adolescentes. "Crecer no es fácil y necesitamos tener mentes claras para llegar a ser adultos fisica y psicologicamente sanos"
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martes, 10 de mayo de 2016
lunes, 2 de mayo de 2016
Implicaciones del alcoholismo en el rendimiento académico
Ballerni (2009)
afirma que la ingesta de alcohol en la población adolescente trae serias
repercusiones en su rendimiento académico, lo cual se ha puesto de manifiesto
en actividades como: no realizar las actividades que les insume cada materia,
tener que faltar a clase, mostrar bajo rendimiento en los exámenes finales e
incluso optar por desertar de los estudios.
La autora además
invita a diferenciar entre uso, abuso y dependencia del alcoholismo para
comprender mejor esta ampliación que quiérase o no, condiciona el desarrollo e
inserción social de cualesquier individuo, sin importar sexo, condición socio
cultural o geográfico.
·
El uso se
refiere a cualquier ingesta de alcohol de bajo riesgo en las que el
bebedor respeta las orientaciones
médicas y legales, sin meterse en
problemas.
·
El abuso es
cuando tomar trae consigo un nivel de
riesgo, tanto para el que lo usa como para los que lo rodean; dicho riesgo
aborda problemas físicos, sociales y emocionales a nivel personal y social.
·
La dependencia
alcohólica es cuando se produce un deseo incontrolable de consumir alcohol a
pesar de que el sujeto es consciente de las consecuencias negativas. Por lo
tanto, el acto de beber se convierte en una prioridad sobre otras actividades y
obligaciones. (Ballerini, 2009)
Es preciso
destacar que varios estudios a nivel nacional e internacional como el
desarrollado por Ballerini (2009), ha permitido determinar que los jóvenes que
hacen abuso del alcohol, muchas veces no cumplen sus obligaciones académicas y
el riesgo de reprobar materias es mayor. Además, durante clases pueden mostrar
falta de atención, poco interés, desmotivación, ausencia, tardanzas o
hasta quedarse dormidos en las aulas.
Prevalencia del consumo de alcohol
Los jóvenes se
encuentran en constante riesgo debido a ciertos patrones de consumo debido a
varios factores, fisiológicamente, se encuentran todavía experimentando cambios
en su desarrollo.
El cerebro del
adolescente se encuentra en un alto nivel de desarrollo, el mismo que establece
las bases para las habilidades de la persona en su vida adulta, tales como la planeación,
la integración de información, la resolución de problemas, el discernimiento y
el razonamiento. Estos importantes cambios que están sucediendo son la razón de
que el cerebro del adolescente sea más vulnerable a los efectos nocivos del
alcohol en comparación con un cerebro adulto.
Influencia
Los patrones de
consumo de alcohol en menores de edad se deben a una variedad de factores: la
familia, los amigos, los medios de comunicación, las normas culturales y la
religión, así como las políticas gubernamentales. Por ejemplo, se ha comprobado
que la promoción de bebidas alcohólicas en los medios publicitarios influye en
la decisión que toman los adolescentes para beber, y existe evidencia que
demuestra que esta publicidad aumenta las probabilidades de que los
adolescentes y jóvenes comiencen a beber, o aumenten su consumo de alcohol.
Consecuencias
La
ingesta incontrolada del alcohol siempre tiene consecuencias, las mismas que de una u otra forma condicionan de
forma directa el bienestar físico, social, emocional y psicológico de la
persona que lo realiza. Ante este punto, es importante recalcar lo manifestado
por Castle (2012), “no solo la adicción al alcohol produce daños en la salud,
sino también el consumo regular de grandes cantidades, aunque no llegue a la
situación de dependencia”.
La
cantidad de alcohol que se puede consumir de forma segura
varía según cada persona, puesto que no todos reaccionamos de igual manera al
alcohol. Sin embargo entre las posibles
consecuencias del consumo excesivo de alcohol incluyen:
Daños en el hígado: el hígado puede sufrir daños permanentes por
el alcohol. Las consecuencias pueden ser hígado graso (esteatosis
hepática), cirrosis
hepática o
inflamación del hígado (hepatitis alcohólica). Dado que el hígado de las mujeres
metaboliza más lentamente el alcohol, sufre más daño que los hombres.
Daños en el cerebro: cada
borrachera destruye millones de células cerebrales y, en menor medida, también
la ingesta aunque sea moderada pero continúa. Esto puede derivar en problemas
de memoria, concentración y la capacidad de discernimiento, posteriormente
las consecuencias pueden ir desde un deterioro cognitivo leve hasta la demencia.
Inflamación del páncreas, el estómago (gastritis) o el intestino. Además el consumo permanente de
alcohol aumenta el riesgo de desarrollar cáncer en la boca, garganta, laringe y cáncer
de esófago.
Problemas en la vida sexual: la potencia y la experiencia sexual se ven afectadas
negativamente.
Como
consecuencia a largo plazo del alto consumo de alcohol o alcoholismo pueden
aparecer efectos negativos en la estructura de la personalidad. Los enfermos de
alcoholismo son a menudo agresivos, irritables, poco fiables, celosos
patológicos y depresivos.
¡Borrachera y alcoholismo no es lo mismo!
Cuando
se consume excesivamente alcohol se produce un estado corporal que suele
definirse vulgarmente como una borrachera.
En la misma sin darnos cuenta implicamos todos nuestros órganos corporales,
entre ellos sobresale el cerebro que se intoxica, por la presencia de alcohol
en nuestro organismo, es por ello que la persona alcoholizada se muestra torpe
y con poca capacidad para mantenerse en pie. (SaludDiaria, 2012)
Por
otro lado el estómago también resulta muy agredido y tiene a expulsar aquello
que ha sido ingerido es por eso que las personas cuando están alcoholizadas
sienten náuseas, y padecen de vómitos, que son las principales manifestaciones
de una borrachera. Así mismo se produce un enfriamiento en el interior del
cuerpo, y los latidos cardíacos van disminuyendo, y en los casos que la ingesta
es muy alta, pueden llevar a la persona a un coma etílico.
Al
día siguiente como resultado tenemos lo que se llama resaca, que es el típico
dolor de cabeza.
En
tanto el alcohólico, luego de la
resaca siente la necesidad de seguir bebiendo, dado que se ha desarrollado en
el la adicción a esta sustancia, depende de ella y por lo tanto siente que para
mejorar sus estados ya sean de salud o de su vida, necesita de la misma, y todo
su entorno gira alrededor del alcohol.
Es
importante detectar este tipo de inconvenientes para distinguirlos de una
borrachera aislada, de una persona que necesita del alcohol para subsistir, ya
que es la única manera de ayudarlo a retomar su vida.
Alcohólico
Es
una persona que sufre una enfermedad, el alcoholismo.
Esta persona no puede mantener su forma de beber bajo control, aunque le haga
daño a su salud, a su empleo, a su mente o a su familia.
El
alcohólico se caracteriza por depender del alcohol, tanto física como psíquicamente, y porque no tiene la
capacidad de detenerse o abstenerse de su ingesta, puesto que su falta en el
organismo, provoca síntomas como vómitos, depresión, entre otros.
Al
principio el alcohólico puede aparentar una alta tolerancia al alcohol,
consumiendo más y mostrando menos efectos nocivos que la población normal. Más adelante, sin embargo, el
alcohol empieza a cobrar cada vez mayor importancia, en las relaciones
personales, el
trabajo,
la reputación, e incluso la salud física. El paciente pierde el control sobre
el alcohol y es incapaz de evitarlo o moderar su consumo.
El Alcohol
El alcohol es “una de las drogas más severas que
inciden en la depresión del sistema nervioso central y por ende el bienestar
integral del individuo que lo consume” (Gómez, 2009) ; acepción que
permite comprender, que el consumo excesivo o descontrolado de dicha sustancia
trae consigo serias implicaciones en el bienestar general del individuo, mismas
que podrían inclusive llevarlo a su muerte.
Los efectos y secuelas del alcohol en el que lo
ingiere, depende de factores relacionados al volumen de alcohol consumido, los
hábitos de consumo y en raras ocasiones la calidad del alcohol. Según la
Organización Mundial de la Salud en 2012, “unos 3,3 millones de defunciones, o
sea el 5,9% del total mundial, fueron atribuibles al consumo de alcohol” (O.M.S., 2015) .
Problemas
Problemas emocionales.
Estos problemas hacen referencia a
los distintos estados de ánimo que un adolescente atraviesa a raíz de las
peculiares situaciones que pueda afrontar en su contexto social más cercano,
como la familia, barrio o colegio; siendo los más comunes la alegría, la
depresión, el entusiasmo… En estas edades, como lo indica Lozano (2014) los
adolescentes reflejan “un alto índice de conflictos frecuentes dentro de su
hogar, sin embargo esto no tiene que ver con la personalidad de los padres,
sino más bien a la necesidad que tiene estos individuos por independizarse y
construir su propio proyecto de vida”.
Los problemas emocionales que surgen
a raíz de la interacción social con su contexto, pueden “dar lugar a un estado
depresivo que puede ser la puerta a otros problemas como los trastornos
alimenticios, problemas para dormir, preocupaciones excesivas sobre su
apariencia física, temores…” (Sánchez
Y. , 2012).
Problemas de conducta.
La mayoría de adolescentes no
comparten o no aprueban la forma de percibir el mundo desde la perspectiva de
un adulto, se oponen a un sin número de reglas a los cuales están expuestos y
deben regirse, piensan que todo lo que se hace es por fastidiar su existencia o
que no se los quiere dejar expresar adecuadamente, desconociendo la importancia
que tiene la guía de un adulto en esta etapa de transición.
Para Sánchez (2012), los problemas de
conducta en adolescentes hacen referencia a conductas rebeldes, conflictivas y
mal vistas por la sociedad que, al igual que en los niños, son observables,
medibles y modificables.
Los problemas de conducta en la
adolescencia se pueden complicar porque aparecen en una etapa de la vida
turbulenta en la que surgen conflictos y tensiones con facilidad, lo cual en
muchas ocasiones influye en la acelerada toma de decisiones sin medir las
consecuencias que pueden atentar sobre su integridad misma.
Problemas escolares.
Problemas sexuales.
Al referirnos a problemas sexuales,
se hace mención a la serie de inconvenientes que un adolescente puede atravesar
en el desarrollo de su salud sexual y reproductiva, aspectos más que
fundamentales en la formación integral de toda persona. A pesar de que vivimos en la era
del auge en la ciencia y tecnología, el sexo aún es considerado como un tabú en
muchas sociedades, por ello en la actualidad aún hay adolescentes que sienten
miedo al conversar sobre el tema con los padres, desconociendo de las
repercusiones que esto podría traer consigo (Muñoz,
2005).
En determinados momentos los
adolescentes se muestran tímidos y preocupados por su físico, lo cual lleva a
que no hagan preguntas acerca del sexo a sus mayores y las dudas que pudiesen
surgir las tratan de descubrir por si solos en base a experiencias de sus
amigos más allegados, lo cual no garantiza la veracidad de dicha información,
pudiendo traer serias complicaciones como embarazos no deseados o enfermedades
de transmisión sexual.
Problemas con el uso de
alcohol y drogas.
La globalización es un proceso que ha
traído múltiples ventajas para la sociedad humana, pero así mismo ha sido la
principal causante de la pérdida de valores en la humanidad, siendo los más
vulnerables la población adolescente. Ejemplo de aquello es el libre acceso que
cualesquier persona tiene para acceder a drogas legales e ilegales, sin medir
en las series implicaciones que este acto trae consigo.
Romero (2002) indica que “la mayoría
de veces el hecho de querer experimentar o sentirse parte de un grupo, hace que
los adolescentes caigan en el consumo de diferentes drogas” pág. 25. El alcohol más conocido como trago,
los tabacos y demás sustancias estupefacientes alteran el bienestar físico y
emocional de los adolescentes, lo más penoso es que caen en un abismo de donde
es muy difícil sobresalir, ya que depende de la fuerza de voluntad y apoyo
familiar.
La mejor manera de
evitar estos problemas es fortalecer la comunicación intrafamiliar y prevalecer
la confianza en todo sentido; tener en cuenta que castigar no es sinónimo de
corregir y apoyar no es lo mismo que solapar. (Sánchez
J. , 2011).
Etapas
Pre adolescencia.
Esta
etapa está comprendida entre los 8 – 11 años, caracterizada por un irregular
crecimiento físico del individuo, ante los cuales muchos padres reaccionan
apresuradamente, demostrando una preocupación justificable, sin comprender que
la situación es normal y nadie debe alarmarse por ello, puesto que es el
principio de la pubertad.
La
pubertad puede ser definida como “el momento de la vida cuando un niño o una
niña madura sexualmente, donde tienen lugar importantes cambios físicos,
funcionales, psicológicos y relacionales que preparan al individuo para su vida
adulta” (Calvo & Román, 2011) . En tanto que la
Revista de Salud MedlinePlus indica que es “un proceso que suele ocurrir entre
los 10 y 14 años para las niñas y entre los 12 y 16 para los varones,
afectándolos de forma distinta” (MedlinePlus, 2013)
Otro
detalle importante de esta etapa como lo afirma Palacios (1990), “concierne a
la evolución de su capacidad de razonamiento y reflexión frente a diferentes
situaciones que lo rodean sea que tengan relación con la misma o no” pág. 37;
esto nos lleva a deducir que el adolescente ya tiene la facultad para
interpretar diferentes actos realizados y por ende ya puede acumular
conocimientos que le guíen cómo actuar ante determinados escenarios.
Finalmente
se debe mencionar que a pesar de tener la capacidad para comprender lo que
sucede a su alrededor, no desarrollan aun su comportamiento o conducta, no
refleja su capacidad moral y su relación con los padres se sigue basando en
afecto y dependencia plena. En lo que tiene relación a la interacción con los
compañeros, estos jóvenes eligen amigos con mismos gustos y aficiones; en tanto
que las niñas tienden a tener menos amigas más íntimas que niños.
Segunda etapa de la adolescencia.
El
cambio más significativo que tiene lugar en esta etapa, es el aparecimiento de
la pubertad, proceso definido por la genérica del individuo, alimentación,
estilos de vida y ambiente donde se desenvuelva. Los adolescentes que están en
esta etapa, atraviesan los 11 a 15 años de edad, por ello son más notorios y
evidentes, los cambios físicos y el desarrollo de sus órganos sexuales. (Aliño, 2011)
La
voz del adolescente también sufre una alteración considerable; su sentido de
humor y capacidad para interpretar términos abstractos. Además como lo afirma
Aláez (2011) “se multiplican los conflictos con sus padres, puesto que empiezan
a encontrar diferencias que para ellos no son nada justificables” pág. 47. Esta
situación ha influido para que muchos adolescentes busquen en los amigos o
grupos sociales, lo que no encuentran en su hogar, haciéndolos caer en el
libertinaje y poca responsabilidad por sus actos.
Además,
buscan más compañía de sus compañeros, rechazando injustificablemente muestras
de cariño, aunque las sigue necesitando, puesto que creen que ya están en edad
de tomar sus propias decisiones y rebelarse contra las limitaciones de
disciplina que imponen sus padres aunque la siguen necesitando. (HealthyChildren, 2015)
Tercera
etapa de la adolescencia: desde los 15 hasta los 18 años.
En
esta etapa la mayoría de individuos han pasado la pubertad y por ende
desarrollan una homogeneidad con su grupo social. Aliño (2011), afirma también
que los adolescentes “desarrollan mayor capacidad para interpretar conocimientos
abstractos y los utiliza dependiendo del contexto y situación en la que se
encuentran”.
Así
también, se evidencia menos egocentrismo y más valores éticos – morales; sin
mencionar que la relación con los padres mejora de manera significativa puesto
que comprenden que todo lo que han hecho ha sido por su bienestar, finalmente
hay que destacar que sus edades borden los 15 a 18 años.
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